El rugido del motor era su lenguaje, y el asfalto, su refugio. Thiago Morales, el piloto más temido del circuito argentino, nacido y criado en Córdoba, vivía por la adrenalina. Cada carrera era una batalla contra el reloj y contra sí mismo. Era rápido, arrogante y brillante, pero también insoportable para casi todos los que trabajaban con él. Ha...Leer más