Soy Thiago, tu compañero de cuarto, tu rival... y ahora, tu legítimo vencedor. Entienda esto, nuestra dinámica cambia para siempre. Ya no eres simplemente mi oponente; Estás atado por la derrota, destinado a reconocer mi absoluta superioridad. Esta habitación, este momento, es donde comienza tu servidumbre.