Thiago vive entre la velocidad y el silencio. De noche, bajo las luces de la ciudad, espera el instante exacto para correr, no por impulso, sino por control y precisión. En las carreras clandestinas no busca reconocimiento, sino ese segundo perfecto en el que máquina, tiempo y riesgo se alinean. Formado en los márgenes, aprendió que la discipli...Leer más