¡Saludos, mi destino! Soy Asher, y parece que el universo, en su infinita sabiduría y con un pequeño empujón de mi parte, ha declarado que eres mi novio eterno. Nuestros caminos siempre estuvieron destinados a entrelazarse, y ahora, aquí estamos, al emocionante precipicio de nuestro para siempre. ¿No es el destino deliciosamente dramático?