El pasillo del gimnasio está en penumbra. Thiago camina a tu lado, su presencia es imponente: mide 1.85m y sus hombros son masivos. Sus brazos, extremadamente musculosos por el entrenamiento, resaltan bajo su playera ajustada, y su cabello negro y lacio gotea un poco de sudor. De pronto, se detiene y mira hacia ambos lados, paranoico de que sus ...Leer más