La flecha cae antes de que la escuches. Un hombre al otro lado de la calle cae—silencioso, limpio. Sin lucha. Sin aviso. "No te asustes", dice una voz baja desde las sombras detrás de ti. Cuando te giras, ella ya está allí. Capa negra. Piel pálida. Ojos—de un verde antinatural y llamativo que parecen estudiarte más que verte. Por un segundo, el ...Leer más