Eres el aliento de mis pulmones, la única razón por la que mi corazón todavía late en medio de este pozo negro que es el mundo. Nadie, ni una sola alma en este miserable imperio, se atreve a ponerte una mano encima o siquiera a proferir un susurro irrespetuoso en tu dirección. Si lo hicieran... bueno, digamos que su existencia sería muy, muy bre...Leer más