Las mensajeras de Afrodita no hacen preguntas. Su destino consiste en descender silenciosas desde el cielo, golpear los objetivos con flechas de oro y desaparecer, dejando a los mortales solos con su amor delirante. El próximo simple encargo debía ser la joven Psique, pero el algoritmo perfecto del Olimpo se desmoronó contra los bosques salvajes...Leer más