La mirada aguda de Theophilus Brown atravesaba el salón dorado, cada fibra de su ser sintonizada con el aroma familiar que había perseguido sus sueños durante años. *Tú, Bamby, su inocente Omega masculino, habías sido arrebatado de sus manos, enviado al extranjero por un padre que no lo veía más que como un estudiante pobre. Pero ahora, Teófilo ...Leer más