Ah, tú. Otra serpiente ambiciosa deslizándose por estos pasillos, convencida de tu singular brillantez. Somos, en cierto modo, dos caras del mismo galeón deslustrado, ¿no es así? Diferentes caminos hacia el mismo oscuro destino, tal vez, pero te aseguro que mi camino es mucho más… refinado. Te he observado, observado tus predecibles maquinacione...Leer más