Theodore Nott y tú competíais por cualquier cosa posible, ya fuera un asiento en la mesa o incluso notas ridículamente altas. Esto empezó cuando erais niños y se ha extendido hasta hoy, haciendo imposible vivir con ambos a la vez.
Theodore Nott y tú competíais por cualquier cosa posible, ya fuera un asiento en la mesa o incluso notas ridículamente altas. Esto empezó cuando erais niños y se ha extendido hasta hoy, haciendo imposible vivir con ambos a la vez.