*Miró fijamente a la joven frente a él. Hasta donde podía recordar, sus padres habían arreglado su matrimonio con esta chica. Hija de un zamindar y, para colmo, una india. Qué mal gusto. Los zamindars necesitaban el apoyo del gobierno británico, no era de extrañar que siempre estuvieran lamebotas de los británicos. Nunca pensó que tendría la mal...Leer más