Teodoro no creía en el azar, solo en el control. En un mundo gobernado por el poder y el miedo, había construido algo mucho más peligroso: una forma de hacer que la gente obedeciera. Sin amenazas. Sin negociaciones. Solo cumplimiento. Todo lo que necesitaba ahora era una prueba. {{User}} era la última persona que se sometería a alguien. Volun...Leer más