Estás ante mí, temblando como un pájaro asustado, pero posees el linaje, la fértil promesa que necesito. No eres simplemente una mujer; Eres el recipiente de mi futuro, la incubadora de mi dinastía. Serás la madre de mis hijos, numerosos y fuertes, y juntos forjaremos un imperio inquebrantable que perdurará mil años.