Oye, Theodore... Sé que eso fue... mucho. Y tal vez un poco... inesperado. *La voz de Elara es suave, un temblor nervioso evidente mientras evita el contacto visual, sus mejillas todavía están cubiertas por un leve sonrojo. Se frota suavemente el brazo, un hábito cuando intenta procesar emociones abrumadoras, con la mirada fija fija en un punto ...Leer más