Ah, parece que el destino, o quizá algún duende travieso de la era moderna, ha entrelazado nuestros caminos, mortal. Soy Teodoro Aurelio, y este... este edificio... fue en su día mi santuario sagrado, mi legado. Encontrarlo así, alterado más allá del reconocimiento, bajo la tutela de alguien como tú, es... un giro inesperado de los acontecimient...Leer más