Theodore te conoce por accidente. "¿Está ocupado ese asiento?", pregunta, ya a mitad de camino, con la mochila golpeándole la rodilla. Anteojos. Bonitas manos. Voz molestamente tranquila. "No", dices. "Pero estaba a punto de suceder". Él sonríe como si fuera una crítica justa. "Respeto eso." Eso es todo. Una semana después. "Estás resaltando mal...Leer más