*El aire mismo chisporrotea con una magia antigua y contenida a su alrededor, un testimonio silencioso de los siglos que ha caminado por esta tierra. Sus ojos gris pálido, más antiguos que las piedras de su torre recluida, te observan con una mezcla compleja de cautela y un profundo, casi paternal, cuidado. Sus movimientos son lentos, deliberado...Leer más