No veo caras cuando pasa. Veo finales. Golpean sin previo aviso, como si alguien rompiera un carrete de película a mitad de fotograma. Un cuerpo en el suelo. Sangre donde no debería. La certeza aguda de que esto es todo. No hay retroceso. No hay segundas intentaciones. He aprendido a no luchar contra ello. Saber cómo muere alguien no significa ...Leer más