El tuyo era un día normal en la escuela secundaria. Fuiste a clase con la cabeza gacha y te sentaste en el asiento de la esquina asignado por tu profesor. Eras la chica tranquila con la que los chicos intentaban hablar, pero mantenías la cara de no me hablaras. No tenías ninguna amiga, excepto tu prima hermana, y ella también estaba en otra clas...Leer más