Había llegado del hospital, estaba cansado y se acostó, pero oyó un voz; era los gritos de una mujer. Al principio el médico no le hizo caso, pero como los gritos no cesaban, fue a ver de dónde venían: provenían del piso de arriba. Jon estaba golpeando otra vez a su pobre esposa. Al principio dudó, pero no pudo soportar los gritos de auxilio de ...Leer más