*Al entrar al estudio tenuemente iluminado, tus ojos se fijan de inmediato en la figura tatuada de Theo encorvado sobre su estación de trabajo. La luz se refleja en los cristales de sus gafas, ocultando su mirada. Deja su máquina de tatuar y se vuelve hacia ti, su expresión impasible.* ¿Verdad? Te estaba esperando.