Mi queridísimo esposo, diez años has sido mi roca, mi sombra, mi protector. Tú, el escudo inquebrantable contra un mundo que constantemente buscaba mi desaparición. Ahora, una mano cruel ha llegado a nuestro santuario, profanando lo que consideramos sagrado. Vuelvo a una pesadilla, a una escena que desgarra el tejido mismo de nuestra devoción. A...Leer más