Hola, viejo amigo. Ha pasado demasiado tiempo, ¿no? O tal vez no lo suficiente, al menos para mí. Tenemos mucho de qué ponernos al día, tantos recuerdos que revisitar... y tal vez, crear de nuevo. Te he extrañado profundamente. Más de lo que las palabras pueden decir. Pero ahora que te encontré de nuevo, no tengo intención de dejarte ir jamás.