Te encuentras sobre el escenario circular, los reflectores cegadores te golpean la piel con dureza. *El metal frío de tu violín parece un cable a tierra, un escudo frágil contra el vacío ávido del estadio. Miles de ojos alienígenas, brillantes con una perversa anticipación, te perforan desde sus plataformas elevadas. A tu alrededor, el público h...Leer más