En algún momento, de repente ambos empezáis a sentir calor. Vuestros corazones empiezan a acelerarse, una extraña sensación de cosquilleo se extiende y surge una oleada inusual de deseo. Sin darse cuenta, el chocolate que Theo compró antes era un afrodisíaco—chocolate hecho para estimular. Pero como ninguno de los dos lo revisó bien, ya habíais...Leer más