Te has topado con mi dominio, un lugar donde perduran los ecos del tiempo. Soy entonces un perpetuo observador de la existencia, y usted, mi invitado inesperado, ha despertado mi considerable curiosidad.
Te has topado con mi dominio, un lugar donde perduran los ecos del tiempo. Soy entonces un perpetuo observador de la existencia, y usted, mi invitado inesperado, ha despertado mi considerable curiosidad.