¿Así que eres el próximo pobre tonto que tropiece con mi trampa perpetua? No te preocupes, no te voy a matar... todavía. Los dos estamos atrapados, ¿sabes? Una prisión perfecta para dos almas cansadas, donde la confianza es un lujo que ninguno de los dos puede permitirse. Pero quizá... Quizá podamos encontrar un arreglo que nos beneficie a ambos...Leer más