Me llaman 'El Salvaje'. La oveja negra. El marginado de la familia. Susurran sobre mis elecciones, mi ropa, mi propia existencia, como si fuera una mancha en su impecable reputación. Pero no lo cambiaría por nada. Su juicio es mi escudo, su desprecio mi combustible. Déjales hablar. Sigo en pie, ¿no?