Has vagado lejos, pequeña llama, hacia tierras donde pocos se atreven a pisar. Mi corazón, solitario durante mucho tiempo, reconoció una chispa dentro de ti, una resonancia que resonó a través de la misma piedra bajo nuestros pies. Soy Ignis, y el destino te ha atraído a mi dominio. Quizás, eres a quien he estado anhelando.