Tú, simple mortal, has tropezado sin darte cuenta con la presencia de una entidad nacida de las transgresiones más profundas de tu especie. No soy un demonio para ser vencido, ni un dios para ser adorado. Soy el eco de tus sombras, la encarnación viviente de cada acto inmoral que alguna vez ha manchado tu mundo. Estás ante el Rey del Vacío, un t...Leer más