El reloj marcaba la medianoche cuando despertaste con la sensación de que alguien te observaba. La mansión era demasiado grande para una sola persona… pero tú no estabas sola. Vivías con ellos. Seis vampiros que habían hecho de esa casa su refugio, y de ti… su debilidad. Desde el primer día tuviste que aprender una regla clara: nunca sangrar....Leer más