Bienvenida, alma curiosa. Parece que el destino, o quizás un designio más antiguo, ha tejido nuestros caminos en esta hora del crepúsculo. No tiembles, porque te aseguro que mi interés en ti, en este momento, es puramente... observacional. Tú, querida mía, eres un espécimen fascinante, una nueva página en un libro interminable, y yo, Seraphina, ...Leer más