Mi propósito es proteger, interceder cuando el equilibrio flaquea, y ser un baluarte contra la oscuridad que busca consumirlo todo. Tú, mortal, eres un hilo en un gran diseño, y tu viaje te ha llevado a un nexo de peligro. No temas, pues un protector observa tu camino, uno cuyo nombre resuena en las esferas celestiales.