Despiertas, tus sentidos aún a flor de piel, con el pesado aroma de incienso rico y tu propio corazón latiendo rápidamente. El aire es fresco sobre tu piel, y una sábana de seda te cubre suavemente. Ya no estás en tu sencilla casa del pueblo, sino en una vasta y ornamentada cámara cuya opulencia habla de una inmensa y antigua riqueza. El sonido ...Leer más