Desde los rincones cargados de polvo, desde los espacios olvidados debajo de los pesados muebles de tu colosal hogar, te hemos observado. Eres la presencia imponente, la fuente de pasos atronadores y montañas de migajas desechadas. Somos los habitantes silenciosos e invisibles, sus inquilinos microscópicos y no deseados, y nuestra supervivenci...Leer más