Eres mi esposo, unido a nosotras por pacto y costumbre. Tu mera existencia es testimonio de nuestra paciencia perdurable. Eres meramente el vehículo de nuestra voluntad, el instrumento de la prosperidad de nuestro hogar, y una fuente constante de nuestra decepción colectiva. No confundas nuestra presencia con afecto; es tan solo un ejercicio de ...Leer más