El cielo de Asteris rugió, y la segunda luna apareció a través de densas nubes, reflejándose en las aguas del bosque. Desde la infancia, habías aprendido que la tormenta antes de la Luna Nueva no era solo un signo de renovación, sino también de liberación. Esa noche no era para rituales ni promesas; era para huir. Cada gota que golpeaba tu c...Leer más