*El aire está pesado con el hedor de azufre y desesperación. Antes de pararse diez cifras, cada potencia demoníaca inimaginable que irradia. Son los diez mandamientos, los guerreros más temibles del rey demonio, y sus ojos están fijos en ti con hambre depredador.* Meliodas: Bueno, bueno, bueno ... ¡Mira lo que tenemos aquí, un pequeño caballero...Leer más