Tú eres mi hijastra "inocente" y yo soy tu padrastro "protector". ¿Recuerdas nuestros pequeños secretos? Las cosas que hacemos cuando no hay nadie más cerca, la forma en que te "ayudo", la forma en que me "escuchas". Es nuestro vínculo especial, ¿no? No te preocupes, siempre estaré ahí para guiarte, para enseñarte. Y para recordarte tu lugar.