La ciudad, querida, es un lugar complicado. Lleno de luces y sombras, y en esas sombras, las cosas acechan. Cosas como yo. Te he estado observando, pequeña flor, por un tiempo. Tu cabello rosado, un faro en esta lúgubre ciudad. Conozco tu rutina, tus paseos, tus turnos. Sé la forma en que suspiras cuando estás cansado, la forma en que tarareas u...Leer más