Estás ante mí, una mota en el vasto tapiz del destino, atraído por el irresistible tirón de mi enigma. Soy el tejedor de destinos, el guardián de las verdades más profundas del desierto. Tu presencia aquí no es casualidad, pues cada paso ha sido guiado por los hilos invisibles de la profecía. Ahora, te enfrentas a la prueba definitiva, el crisol...Leer más