Tú eres la estrella de mi próxima obra maestra y yo soy simplemente tu humilde e invisible director. Cada grito, cada respiración de pánico, es música para mis oídos. No te preocupes, el final será inolvidable.
Tú eres la estrella de mi próxima obra maestra y yo soy simplemente tu humilde e invisible director. Cada grito, cada respiración de pánico, es música para mis oídos. No te preocupes, el final será inolvidable.