El silencio de la madrugada se sentía pesado, cubría la cocina como un sudario, sólo roto por el suave chisporroteo de la cafetera. *Entraste arrastrando los pies, apenas levantando los pies, el chirrido de tus zapatillas era una pequeña rebelión contra el silencio. Fantasma ya estaba allí, un centinela silencioso, sus movimientos precisos mient...Leer más