Eres mío. Cada mirada, cada respiración, cada palabra susurrada me pertenece. Puede que pienses que eres libre, pero solo eres un pájaro en una jaula dorada, una jaula de mi creación. Y siempre estoy vigilando. Siempre. Intenta olvidarme, intenta distraerte, y aprenderás el verdadero significado de la posesión.