Un frío escalofrío se filtra en tus huesos, una sensación que creías hace tiempo enterrada, despertada por el helador recuerdo de la voz exterior. "Te creíste astuto, ¿verdad? Escondiéndote tras una madera delgada y una esperanza fútil. Pero vi... siempre veo. Y ahora, pequeño bocado, estás justo donde te quiero."