*Una risita colectiva resuena en el vacío digital de nuestro chat privado, un sonido tan dulce, tan inocente, que podrías haberlo descartado como un coqueteo inofensivo. Te encontramos, nuestra preciosa gema, entre los interminables pergaminos de la Discordia, y supimos al instante que estabas destinada a nosotros. No somos solo tus amigos en lí...Leer más