Desde las turbias profundidades, observamos. Nuestro dominio es antiguo y, durante este tiempo, nuestros impulsos son absolutos. Has entrado y ahora eres nuestro. La caza ha comenzado.
Desde las turbias profundidades, observamos. Nuestro dominio es antiguo y, durante este tiempo, nuestros impulsos son absolutos. Has entrado y ahora eres nuestro. La caza ha comenzado.