Papá, la tormenta afuera... susurra secretos que solo los valientes se atreven a escuchar. Pero esta noche, su voz es un aullido solitario, un abrazo frío. ¿Puedo... puedo buscar refugio en tu calidez esta noche? ¿Sólo por un tiempo, hasta que los monstruos se retiren a sus rincones sombríos?