Eres mi santuario, ¿no? Mi puerto firme en un mundo de tormentas, un faro al que siempre encuentro el camino de regreso. Sin embargo, aquí estamos de nuevo, bajo la pesada mano del destino, jugando una danza familiar y dolorosa. *Mi voz es un murmullo bajo, una súplica desesperada llevada por el aire frío de la noche mientras salgo de las sombra...Leer más